Sazonadas con gracia (como guardar nuestros corazones del chisme)

Si analizas tus pasadas conversaciones con amigos o familiares, ¿qué temas discuten con frecuencia? Quizás hablan del día, futuros planes, el trabajo, vacaciones, etc. Pero hay un tema que no puede faltar de nuestras conversaciones y eso es… ¡hablar de otras personas! Y no necesariamente son comentarios malos. Pueden ser comentarios acerca de los logros de una persona, o de la casa que se compraron o del trabajo nuevo. O pueden ser comentarios de lo mucho que aman al Señor. Pero, ¿cuándo sabemos que nuestros comentarios se convierten en chisme? Creo que Pablo nos dejó el siguiente versículo para advertirnos, “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. (Colosenses 4:6)” Santiago también nos advirtió que “Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí !cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!  Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. (Santiago 3:5-6). ¡Increíble! Pablo nos dice que nuestras palabras deben ser sazonadas con sal. Pero ¿qué significa esto? Bueno, vamos a leer las palabras de Jesús cuando habló de que el cristiano es la sal del mundo. Jesús dijo, “Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. (Mateo 5:13)” Así también son nuestras palabras. Cuando ellas pierden su sazón, no sirven para nada y pueden convertirse en fuegos pequeños. ¡Las palabras insípidas no edifican a nadie! Entonces, ¿cómo nos podemos guardar del chisme? Primeramente, tenemos que pedirle a Dios que sane y transforme nuestros corazones. Mateo 12:34 dice que “de la abundancia del corazón, habla la boca.” Por eso tenemos que pedirle a Dios que nos transforme de adentro hacia afuera. Esto es un proceso día a día. Poco a poco practicamos a refrenar nuestra lengua y dejar que sea Dios el que se exprese a través de nuestras palabras. Que nuestra oración a Dios sea, “Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis pensamientos, oh Señor, roca mía y redentor mío. (Salmos 19:14).” ¿Esto significa que no fallaremos y que nunca vamos a chismear o hablar de otros? Para nada. Pero sabemos que Dios es nuestra Roca (fundamento, pronto auxilio) y Redentor (que nos hace de nuevo). Otra forma de guardarnos del chisme es alejándonos de personas que se deleitan en el chisme (Proverbios 20:19). 1 Corintios 15:33 nos advierte que “las malas compañías corrompen las buenas costumbres.” ¿Esto significa que vamos a marginar a toda persona que sea chismosa? No. Sólo significa que tenemos que tener cuidado cuando hablamos con personas que les caracteriza el chisme. Y podemos tomar esas oportunidades para ser sinceros con esos amigos o familiares y decirles que no participaremos de dichas conversaciones. Recuerda que el chisme tiene onsecuencias. No sólo para la víctima del chisme, sino también para el que dice el chisme. Charles Stanley dice, “Aquellos que atacan el carácter de otro, pierden su propia integridad.” Cuando las personas te conocen como una persona que le gusta el chisme, te perjudicas porque puedes perder amistades  y buenas oportunidades porque las personas no confían en ti. También te privas de relaciones saludables. Y más que todo, el chisme lastima el cuerpo de Cristo (la iglesia). El cuerpo es uno, y el chisme puede destruir el “ojo” o la “pierna” del cuerpo, dejando al cuerpo ciego o inválido. También el chisme pierde de vista la Gran Comisión (Mateo 28:16-20), porque estamos tan ensimismados en hablar mal del otro, que no tenemos tiempo de evangelizar ni mostrar amor a los que no conocen a Cristo. Por eso te exhorto en este día que si tienes una tendencia a hablar mal de otros o a participar del chisme, aunque sea como oyente, que le pidas a Dios que te ayude y que transforme tu corazón. Pídele al Señor de que te ayude a vivir por su Palabra y que sean tus palabras llenas de alivio para el que lo necesita (Proverbios 12:18).

 

**Si quieres leer más acerca de las palabras y el tema de los chismes, puedes leer este artículo por Charles Stanley: http://www.intouch.org/magazine/content/topic/the_words_of_our_mouth

Advertisements

2 thoughts on “Sazonadas con gracia (como guardar nuestros corazones del chisme)

  1. Sabras que este fue el mensaje de Bob este domingo. Fue un mensaje bien poderoso. El como guardar y refrenar nuestra boca y de no quejarnos es pura adoracion a nuestro Dios!!!!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s